Opinión: La ley de sustancia económica: un paso necesario que Panamá no puede postergar
Carlos A. Araúz García, de Fidinem Financial Services, analiza el proyecto de ley de sustancia económica: sus fortalezas, sus riesgos y las cinco acciones concretas que decidirán si la reforma impulsa a Panamá o la hunde en burocracia.
Opinión · Fiscalidad Internacional
Carlos A. Araúz García
Founder & Managing Partner · Fidinem Financial Services
Opinión de un lector de nexo.la. No representa la posición editorial del medio. Si tienes un análisis sobre política económica en Panamá, escríbenos a info@nexo.la.
El Proyecto de Ley 641 sobre sustancia económica no es un trámite burocrático — es una decisión de país. Panamá lleva en la lista gris de la Unión Europea desde 2021 y la inversión extranjera directa en Costa Rica ya es casi tres veces la nuestra. El momento de actuar llegó hace tiempo.
La ley tiene lógica: si una empresa alega que opera desde Panamá, que lo demuestre con personas, oficinas y decisiones reales aquí. Lo que determina si la reforma funciona es cómo se implemente — y en eso hay trabajo pendiente.
"Si se implementa adecuadamente, puede lograr el objetivo dual de cumplir con estándares internacionales mientras preserva el atractivo de Panamá como centro financiero regional — pero ahora basado en actividad económica genuina."
Carlos A. Araúz García
Fidinem Financial Services · 6 de mayo de 2026
Sobre el autor: Carlos A. Araúz García es Founder and Managing Partner de Fidinem Financial Services. Estos comentarios fueron presentados el 6 de mayo de 2026 en el proceso de consulta pública del Proyecto de Ley 641.
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