La guerra en Medio Oriente recorta el crecimiento global a 3.1% en 2026, según el FMI
El FMI recorta el crecimiento global a 3.1% en 2026 por la guerra en Medio Oriente. Sin el conflicto, la proyección habría subido a 3.4%. Tres escenarios y lo que significa para Panamá.
La guerra en Medio Oriente frenó lo que iba a ser un año de aceleración global. El FMI publica su WEO de abril 2026 con un recorte de 0.2 puntos para el crecimiento mundial de 2026 y una inflación revisada al alza, en una edición que abandona el escenario base tradicional y presenta tres pronósticos según la duración del conflicto.
Crecimiento del PIB por región, 2026
Proyección WEO abril 2026 · % anual
Tres escenarios para la economía global, 2026
Crecimiento e inflación según duración del conflicto en Medio Oriente · %
Fuente: FMI, World Economic Outlook, abril 2026 · nexo.la
La guerra que cambió las proyecciones
Sin el conflicto, el FMI habría subido sus previsiones para 2026 a 3.4%. La irrupción de la guerra en Medio Oriente a finales de febrero de 2026 borró esa mejora y sumó un recorte adicional de 0.2 puntos respecto a la actualización de enero. El resultado: 3.1% de crecimiento global para 2026, el ritmo más lento desde la pandemia si se excluyen años de crisis.
Por eso esta edición del WEO es inusual: en lugar de un escenario base, el Fondo publica un "pronóstico de referencia" que asume que el conflicto tendrá duración e intensidad limitadas. Pero reconoce que la incertidumbre es demasiado alta para garantizarlo.
Tres escenarios, un mismo mensaje: los riesgos son a la baja
El FMI plantea tres rutas posibles. En el escenario de referencia —guerra corta—, el mundo crece 3.1% y la inflación sube a 4.4%. Si los precios de energía se mantienen altos y persistentes (escenario adverso), el crecimiento caería a 2.5% y la inflación alcanzaría 5.4%. En el escenario severo —daños estructurales a la infraestructura energética del Golfo Pérsico—, la economía mundial apenas avanzaría 2% y la inflación superaría 6% en 2027.
El economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, lo sintetizó: "La guerra interrumpió una trayectoria de crecimiento constante." Los factores que venían impulsando la economía global —auge de inversión en IA, moderación arancelaria, condiciones financieras favorables— no desaparecieron, pero quedaron subordinados al shock energético.
Emergentes: los más expuestos
Las economías de mercados emergentes y en desarrollo absorben el golpe más fuerte: revisión a la baja de 0.3 puntos para 2026, versus ajustes marginales en economías avanzadas. El FMI advierte que los países importadores de energía —que incluyen la mayoría de América Central y el Caribe— enfrentan una combinación de mayor inflación importada, depreciación cambiaria y condiciones financieras más restrictivas.
Para América Latina y el Caribe, la proyección regional sube marginalmente a 2.3% para 2026 (+0.1pp respecto a enero), pero la dispersión es enorme: Centroamérica se mantiene en 3.7%, el Caribe sube a 5.7% impulsado por turismo, y economías exportadoras de energía como Venezuela y Brasil mejoran sus pronósticos.
Qué significa para Panamá
Panamá es una economía importadora neta de energía y altamente dependiente del comercio internacional. El WEO no publica cifra individual para Panamá, pero agrupa Centroamérica en 3.7% para 2026 (sin cambios). Los canales de transmisión del riesgo son directos: alza del precio del petróleo presiona el costo de combustibles y transporte, el endurecimiento de condiciones financieras globales encarece el crédito, y la desaceleración del comercio mundial reduce el tráfico del Canal.
Metodología: datos extraídos del World Economic Outlook, FMI, abril de 2026. El pronóstico de Centroamérica incluye Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, entre otros.