Reconvertir oficinas en viviendas no es la salida para Panamá
España evalúa convertir oficinas vacías en viviendas para atacar el déficit habitacional. En Panamá el problema es distinto: las oficinas clase A están bien ocupadas, el déficit de 140,000 unidades está en el segmento asequible y la banca estatal colapsó 95% en crédito preferencial.
Qué pasó
España analiza convertir edificios de oficinas desocupados en vivienda residencial, siguiendo una tendencia que ya probaron Nueva York, Ámsterdam y varias ciudades francesas. El País lo reporta hoy como el “cambio de uso” que gana peso en grandes ciudades — y lo califica, desde el titular, de “paliativo”.
La experiencia en América Latina es contenida. En México, el debate fue intenso tras la pandemia, pero los proyectos concretos quedaron cortos: los trámites de cambio de uso son largos y costosos, y la mayoría de las torres corporativas no cumple con los estándares mínimos de ventilación e iluminación natural que exige el uso residencial.
El mapa del problema: déficit habitacional vs. mercado de oficinas
Fuentes: MIVIOT; SBP/Nexo; Panama Elite Homes 2026; TheLatinvestor/Panama Equity · nexo.la
Por qué importa
Panamá tiene déficit habitacional, pero no tiene exceso de oficinas. El mercado de Calle 50, Marbella y Obarrio mantiene alta ocupación, con alquileres de clase A entre $18 y $35 por metro cuadrado al mes. No es el contexto de vaciamiento corporativo que presiona a las ciudades europeas o estadounidenses.
El déficit de 140,000 unidades estimado por el MIVIOT se concentra en vivienda de hasta $120,000. Convertir una torre de oficinas en un edificio residencial produce apartamentos para el segmento medio-alto, no para quien más los necesita.
La crisis hipotecaria agrava el cuadro. Banco Nacional y Caja de Ahorros originaron apenas $28 millones entre enero y abril de 2026 en hipotecas preferenciales, frente a $536 millones que originaron en todo 2022. Sin financiamiento accesible, más oferta residencial de gama media puede quedar sin comprador.
Hay un nicho donde la reconversión sí tendría lógica en Panamá: edificios clase B o C en corredores más antiguos —partes de Vía España, El Cangrejo, el centro— donde el espacio está infrautilizado y hay demanda residencial urbana real. Pero para eso se necesitaría un marco regulatorio de cambio de uso que hoy no existe.
Lo que sigue
La Ley de Sustancia Económica (Ley 926) va en la dirección opuesta: incentiva a las multinacionales a mantener oficinas reales con empleados en Panamá, lo que sostiene la demanda corporativa. La reconversión al estilo europeo sería, como mucho, un instrumento de nicho, no la solución al déficit.
Fuentes: El País (21 jun. 2026); Nexo/SBP — hipotecas preferenciales banca estatal; Expansión — caso México (AMEFIBRA); Panama Elite Homes 2026 — mercado oficinas; MIVIOT (vía Nexo) — déficit habitacional