Musk vs. Altman: el juicio que puede cambiar el control de la IA
El juicio entre Elon Musk y Sam Altman arrancó en Oakland con $134,000 millones en disputa, el futuro de OpenAI en juego y suficiente drama para llenar una serie de televisión.
Annette Planells de Flores
Ingeniera Electrónica.
De socios a enemigos: cómo llegamos aquí
En 2015, Elon Musk y Sam Altman co-fundaron OpenAI con una promesa clara: construir inteligencia artificial avanzada para el beneficio de la humanidad, no para enriquecer a inversionistas. Musk aportó decenas de millones de dólares. La organización nació como un laboratorio sin fines de lucro.
La fractura llegó en 2018. Musk intentó fusionar OpenAI con Tesla y fracasó. Salió del directorio. Al año siguiente, Altman asumió como CEO y OpenAI comenzó a estructurar una subsidiaria comercial. Microsoft entró con $1,000 millones en 2019 — el primero de varios miles de millones que acabarían convirtiendo a la compañía en la startup más valiosa del mundo, hoy valorada en más de $850,000 millones.
En 2023, Musk fundó xAI, su propio laboratorio de inteligencia artificial, y demandó a OpenAI ese mismo año. Lo que inició como una disputa sobre principios se ha convertido en una guerra entre dos de los competidores más poderosos en la carrera global por la IA.
De socios a rivales: 11 años de conflicto
Los hitos clave entre Elon Musk y Sam Altman — de la fundación de OpenAI al juicio del siglo
Fuente: Morning Brew, CNBC, Washington Post, Reuters · Elaboración: Nexo
Lo que Musk exige — y lo que OpenAI responde
Musk reclama hasta $134,000 millones en daños — una cifra que el propio juez ha cuestionado, señalando que los abogados parecían estar "sacando números del aire". También exige la salida de Altman y del presidente Greg Brockman, y que OpenAI revierta su reestructuración hacia el modelo con fines de lucro.
Su argumento central: fue engañado. Según Musk, Altman lo manipuló para que donara millones prometiéndole que OpenAI sería más segura y abierta que gigantes como Google o Microsoft. Un correo de Altman de 2017 citado en el expediente muestra al CEO afirmando estar "entusiasmado con la estructura sin fines de lucro" — pocos meses antes de crear la subsidiaria comercial.
Pero el documento más explosivo del expediente no es un correo. Es un diario manuscrito de Greg Brockman, cofundador de OpenAI, descubierto durante el proceso de discovery en 2025. En una entrada de 2017, dos años antes de la transición al modelo con fines de lucro, Brockman escribió: "Esta es la única oportunidad que tenemos de salir de bajo Elon." La jueza Gonzalez Rogers citó ese diario directamente en su resolución del 15 de enero de 2026 para enviar el caso a juicio, indicando que había "amplia evidencia en el expediente" y que existían "hechos controvertidos para que un jurado decida". OpenAI arguye que la frase fue tomada fuera de contexto y que Brockman procesaba ansiedades internas — no hacía una confesión. El jurado decidirá.
"Scam Altman miente tan fácilmente como respira."
"Estoy muy emocionado de tener a Elon bajo juramento en unos meses. ¡Navidad en abril!"
"Estamos a punto de presenciar el aterrizaje del Hindenburg en la cubierta del Titanic. Sabemos que va a ser una locura."
"Motivado por celos, arrepentimiento por haberse ido de OpenAI, y el deseo de frenar a un competidor, Elon ha pasado años acosando a OpenAI con demandas sin fundamento."
El drama dentro del drama
El expediente judicial — cientos de documentos filtrados antes del juicio — reveló detalles que van mucho más allá de los argumentos legales. Dos historias en particular se han robado la atención de la prensa especializada.
Burning Man 2017: ¿estaba Musk negociando o de festival?
En agosto de 2017, mientras Altman y Brockman intentaban convencer a Musk de aceptar la transición hacia un modelo con fines de lucro, Musk estaba en el Burning Man, el festival anual en el desierto de Nevada conocido por su mezcla de arte, contracultura y uso recreativo de sustancias.
Los abogados de OpenAI argumentaron que "una cantidad significativa de comunicaciones clave" entre Musk y OpenAI ocurrieron mientras él estaba en el festival. La implicación era directa: Musk podría no haber prestado suficiente atención a lo que negociaba — o simplemente no recordarlo con precisión.
En su deposición de septiembre de 2025, los abogados de OpenAI interrogaron a Musk sobre el consumo de "ketamina de rinoceronte" — una combinación de ketamina (anestésico con propiedades alucinógenas) y estimulantes. Musk declaró que no sabía qué era eso y que no recordaba haberla usado. Ha reconocido públicamente el uso de ketamina recetada para tratar la depresión.
La jueza Gonzalez Rogers resolvió en marzo de 2026: las drogas quedan fuera del juicio, pero Burning Man es evidencia admisible. "La asistencia de Musk al Burning Man en 2017 es relevante para evaluar la atención que prestó a sus negociaciones con OpenAI, que supuestamente ocurrieron en ese mismo período", escribió. Y agregó, con la calma que solo tiene quien conoce bien el Área de la Bahía: "En el Área de la Bahía, Burning Man no es gran cosa."
Zuckerberg: de defensor de la libertad de expresión a borrar posts para Musk — en 24 días
El 10 de enero de 2025, Mark Zuckerberg se sentó con Joe Rogan y le dio al mundo exactamente lo que quería escuchar: que el gobierno de Biden había presionado a Meta para censurar contenido, que eso nunca volvería a pasar, y que él era un defensor irrestricto de la libertad de expresión. El episodio fue uno de los más vistos del año.
Veinticuatro días después, el 3 de febrero, Zuckerberg le escribió a Musk por mensaje de texto. Sin que nadie se lo pidiera. "Parece que DOGE está progresando. Tengo a mis equipos en alerta para eliminar contenido que haga doxxing o amenace a las personas de tu equipo. Avísame si hay algo más que pueda hacer para ayudar."
Musk respondió con un emoji de corazón y lanzó la siguiente pregunta: "¿Estarías abierto a la idea de hacer una oferta por el IP de OpenAI conmigo y otros?" Zuckerberg propuso discutirlo en persona. Según los documentos del caso, la conversación no pasó de ahí — nunca firmó acuerdo ni se unió a la oferta.
Estos textos fueron incluidos por OpenAI como exhibición del juicio. Los abogados de Musk intentaron excluirlos, calificándolos de "tangenciales y perjudiciales". El tribunal los dejó dentro. La razón: si Musk entendía que OpenAI tenía tanto valor comercial como para intentar comprarla junto a Zuckerberg, su argumento de que la demanda es puramente ideológica se debilita considerablemente.
El episodio también expone algo más amplio sobre Silicon Valley en 2025: la misma semana que Zuckerberg se proclamaba guardián de la expresión libre, estaba ofreciendo voluntariamente la infraestructura de moderación de Meta para proteger los intereses políticos del hombre más poderoso del momento. Sin que nadie se lo pidiera.
Quiénes testificarán
El juicio está dividido en dos fases: primero la fase de responsabilidad, donde nueve jurados decidirán si hubo incumplimiento; luego, si procede, la fase de daños a partir del 18 de mayo. La jueza Yvonne Gonzalez Rogers — quien también presidió el caso Epic vs. Apple — tomará la decisión final, siendo el veredicto del jurado de carácter consultivo.
Están citados a testificar: Elon Musk, Sam Altman, Greg Brockman, Satya Nadella (CEO de Microsoft), Shivon Zilis — exmiembro del directorio de OpenAI y madre de cuatro hijos de Musk — e Ilya Sutskever, cofundador que salió en 2024 para fundar Safe Superintelligence.
¿Qué está en juego para la IA?
Si Musk gana, OpenAI quedaría debilitada justo cuando compite con xAI por llegar primero a una IPO histórica. OpenAI apunta al cuarto trimestre de 2026 para su debut en bolsa y ya listó el litigio como riesgo en documentos distribuidos a inversionistas.
Una victoria de Musk también beneficiaría indirectamente a Google, Anthropic y DeepSeek de China. Y si el tribunal ordena revertir la reestructuración, el precedente podría sacudir la forma en que toda la industria financia y gobierna sus laboratorios de IA.
Para los lectores de Nexo, el caso tiene una dimensión concreta: las decisiones sobre quién controla la IA más avanzada del mundo — y bajo qué modelo legal — afectan directamente las herramientas, los precios y las reglas del juego para empresas en Panamá y América Latina que ya dependen de estos sistemas.
Fuentes: Morning Brew, CNBC, Washington Post, Fortune, TechCrunch, SF Standard, Reuters. El juicio comenzó el 27 de abril de 2026 en el tribunal federal de Oakland, California.