El biopic de Michael Jackson apunta a $150M global: los críticos lo odian y el público no les importa
El biopic de Michael Jackson abre este fin de semana con proyecciones de $150M global — récord para el género — a pesar de un 33% en Rotten Tomatoes. Brasil es el segundo mercado en preventas del mundo.
Qué pasó
Michael, el biopic del Rey del Pop dirigido por Antoine Fuqua y distribuido por Lionsgate, llega este jueves a los cines de EE.UU. con proyecciones de apertura doméstica de entre $65M y $70M — lo que lo convertiría en el biopic musical con mayor debut en la historia del cine, superando a Straight Outta Compton ($60M en 2015) y Bohemian Rhapsody ($51M en 2018). Globalmente, se espera que sume otros $75M–$80M desde 82 mercados, para un total de hasta $150M en su primer fin de semana.
El filme tuvo un camino tortuoso: originalmente costó $155M y terminó a $200M tras reshoots de emergencia. La razón: el equipo descubrió tardíamente que un acuerdo legal con un acusador de abuso sexual prohibía su representación en cualquier producción comercial. El tercer acto debió rehacerse completamente, redirigiendo el drama al conflicto de Michael con su padre Joe Jackson. A pesar del caos, el intérprete principal — Jaafar Jackson, sobrino real de Michael — ha recibido elogios generalizados por su desempeño.
Michael vs. los grandes biopics musicales
Apertura en EE.UU. (primer fin de semana) — millones USD, sin ajuste por inflación
Fuente: Variety, Deadline, The Hollywood Reporter — proyecciones al 23 de abril de 2026 · Nexo / nexo.la
Por qué importa
El caso Michael ilustra con claridad la paradoja del entretenimiento actual: los críticos y el público viven en universos paralelos. Con 33% en Rotten Tomatoes, la película debería ser un fracaso según los estándares tradicionales de Hollywood. Pero las preventas — especialmente en formatos IMAX y premium — y el fenómeno fan global sugieren lo contrario. Es el mismo patrón de Bohemian Rhapsody (60% de críticos, $910M global) y Elvis (78% de críticos, $287M global).
Para Lionsgate, la apuesta es enorme: la meta interna es $700M mundial, y ya planean una secuela usando el 30% del material descartado. Si la película llega a esa cifra, será la demostración definitiva de que los catálogos musicales son el activo más poderoso de Hollywood — más seguros que superhéroes, más escalables que franquicias de acción.
El contexto para América Latina
Michael Jackson tiene una relación especial con Latinoamérica. Brasil figura como el segundo mercado en preventas globales para el filme — solo detrás de EE.UU. — y México, Colombia y Argentina son mercados clave en la estrategia internacional de Universal. En Panamá, la generación que creció con Thriller y Bad en los años 80 y 90 representa exactamente al lector profesional adulto al que Nexo le habla.
Más allá de la nostalgia, la película llega en un momento en que el streaming ha reactivado el consumo de música clásica entre jóvenes. El efecto Bohemian Rhapsody — que disparó el streaming de Queen en un 500% tras su estreno en 2018 — se espera que se repita con el catálogo de Jackson. Para las plataformas y la industria del entretenimiento en la región, eso se traduce en royalties, conciertos tributo y una nueva ola de consumo cultural.
Fuentes: Variety, Deadline, The Hollywood Reporter, Screen Rant · Nexo / nexo.la