Panamá y la OMC: por qué perdimos, y por qué nunca demandamos a Costa Rica
Costa Rica bloquea empresas panameñas desde 2004. Ningún gobierno formalizó una demanda ante la OMC. Cuando Panamá respondió con sus propias restricciones en 2019, usó argumentos que no resistieron el escrutinio técnico. Así se explica el fallo y la asimetría.
Qué pasó
Panamá lleva bloqueando productos costarricenses desde 2019. Costa Rica demandó. La OMC falló en su contra. Ahora Mulino cortó la venta de energía a Costa Rica y la nueva presidenta Laura Fernández escaló el tono diplomático. Pero la pregunta que nadie responde bien es más incómoda: ¿por qué Panamá perdió, si Costa Rica nos bloquea desde 2004?
La asimetría que pocos explican
El conflicto no empezó en 2019. Desde 2004, empresas panameñas como Grupo Melo, Carnes de Coclé, Mangravita, Nestlé y Prolacsa enfrentan obstáculos y suspensiones sanitarias en Costa Rica que limitan sus exportaciones al mercado tico, según registros del MICI. Eso significa que Panamá aguantó más de 15 años de restricciones sin presentar una sola demanda formal ante la OMC.
Cuando Panamá finalmente aplicó sus propias restricciones en 2019 —fresas, piña, banano, lácteos y cárnicos— fue Costa Rica quien demandó primero, en enero de 2021. El ministro Julio Moltó lo confirmó explícitamente: Costa Rica es el único país que ha demandado a Panamá ante la OMC. Panamá denunció reciprocidad en el discurso durante años, pero nunca la formalizó en Ginebra.
Una guerra comercial que Panamá nunca llevó a Ginebra
Fuentes: MICI Panamá · OMC DS599 · La Prensa Panamá · nexo.la
Por qué perdió Panamá en la OMC
El argumento legal de Panamá fue que sus restricciones eran medidas provisionales justificadas por insuficiencia de evidencia científica —una figura que existe en el Acuerdo MSF de la OMC. El panel lo rechazó porque Panamá tenía información suficiente para hacer una evaluación de riesgo y no la hizo. Para la piña, por ejemplo, el panel determinó que Panamá contaba con datos sobre la cochinilla rosada del hibisco pero no estableció una relación objetiva entre esos datos y la prohibición de importar. En términos simples: invocar "insuficiencia científica" requiere demostrar que realmente no había información. Panamá no lo demostró.
Además, en cada una de las cuatro medidas, Costa Rica presentó alternativas técnicas que alcanzaban el mismo nivel de protección sanitaria sin prohibir el comercio. El panel les dio la razón en todos los casos. Eso convirtió las medidas panameñas, a ojos del organismo, en restricciones encubiertas al comercio más que en genuinas salvaguardas sanitarias.
Por qué importa
La asimetría del caso es lo que debería incomodar. Costa Rica bloqueó empresas panameñas durante más de dos décadas sin que ningún gobierno panameño —Torrijos, Martinelli, Varela, Cortizo— formalizara una demanda ante la OMC. Cuando Panamá finalmente respondió con sus propias restricciones, lo hizo con argumentos que no resistieron el escrutinio técnico. El resultado es que hoy Panamá está en la posición del demandado, no del demandante.
Para el sector agropecuario local, la pregunta práctica es cuánto tiempo más se sostiene el statu quo: las plantas panameñas siguen sin certificación en Costa Rica, el caso en la OMC no tiene fecha de resolución, y la presión diplomática de Fernández no hará más que crecer.
Lo que sigue
El limbo jurídico favorece a Panamá en el corto plazo —mientras no haya Órgano de Apelación operativo, el fallo no es vinculante. Pero Costa Rica ya activó "acciones internacionales" y la presidenta Fernández no asistirá a la Asamblea de la OEA en Panamá. La presión diplomática es el único mecanismo real disponible ahora mismo, y Costa Rica lo sabe.
Fuentes: Ministerio de Comercio e Industrias de Panamá (MICI) · OMC, informe del Grupo Especial DS599, 5 de diciembre de 2024 · wto.org/DS599 · La Prensa Panamá · La Nación (Costa Rica)