El Ferrari que nadie esperaba: el Luce enciende la polémica (y hunde las acciones)
Ferrari lanzó su primer auto eléctrico, el Luce, con diseño de Jony Ive y precio de $640,000. Las acciones cayeron 6%. ¿Apuesta de genio o error histórico?
Ferrari lleva décadas vendiendo una promesa: velocidad, exclusividad y el rugido inconfundible de un motor de combustión. Pero el martes pasado, la marca italiana apostó todo a algo completamente distinto. Y el mercado, al menos por ahora, no está convencido.
La compañía presentó el Luce —que en italiano significa "luz"— su primer vehículo eléctrico de producción, en una ceremonia en Roma. El resultado fue inmediato: las acciones de Ferrari cayeron entre un 5% y 6% al día siguiente, borrando miles de millones de euros en capitalización bursátil en cuestión de horas.
Lewis and Charles revealed fully electric Ferrari Luce. pic.twitter.com/5HFrxjcOZJ
— La Gazzetta Ferrari (@GazzettaFerrari) May 25, 2026
¿Qué es exactamente el Luce?
El Luce es un sedán de lujo de cinco puertas y cinco plazas, con tracción total de cuatro motores y una potencia de 1.113 caballos de fuerza. La batería de 122 kWh promete una autonomía de unos 530 kilómetros por carga completa, superando a muchos vehículos eléctricos de precio mucho inferior. El precio de entrada: 550.000 euros (aproximadamente 640.000 dólares).
El diseño, tanto exterior como interior, fue encargado a LoveFrom, el colectivo creativo fundado por el exdirector de diseño de Apple, Jony Ive. Las superficies son suaves, continuas y convexas, sin aristas ni ángulos agresivos. Una gran luna delantera en forma de caparazón se extiende hacia el morro del auto para reducir la resistencia aerodinámica. Ferrari también lo describe como "el Ferrari más cómodo jamás fabricado."
Para compensar la ausencia del motor de combustión, los ingenieros amplificaron las vibraciones del motor eléctrico para imitar el característico rugido de la marca. Un gesto de nostalgia embebido en tecnología de punta.
Por fin conocemos el Ferrari Luce y es... controversial. El primer auto 100% eléctrico de la casa de Maranello es como nada que hayamos visto antes. ¿Parece Ferrari? No. ¿Era la intención? Creo que sí.
— Gabo Salazar (@gabosalazar21) May 26, 2026
Adiós a las líneas agresivas, los cofres largos y los escapes. Este es un… pic.twitter.com/c3CIfK5FlG
La reacción: de "polarizante" a "insulto estético"
La recepción fue, en el mejor de los casos, dividida. En redes sociales circuló rápidamente una comparación entre el Luce y el Nissan Leaf de tercera generación —un auto que cuesta alrededor de 35.000 dólares. Analistas describieron el diseño como "una mezcla entre un Honda Accord EV y un Tesla 3." Un usuario usó ChatGPT para generar imágenes de un Ferrari eléctrico, argumentando que el resultado era "más popular" que el diseño de Ive.
El senador italiano Carlo Calenda, quien trabajó para Ferrari en el pasado, fue más directo: llamó al Luce "un insulto estético y tecnológico para cualquiera que ame a Ferrari."
El ex presidente de la compañía, Luca Cordero di Montezemolo, quien dirigió Ferrari entre 1991 y 2014, advirtió: "Arriesgamos destruir una leyenda."
Desde el análisis financiero, Anthony Dick de Oddo BHF calificó la reacción del mercado como "la más drástica que hemos visto ante el diseño de un automóvil", y señaló que el Luce representa "la mayor desviación de la esencia de la marca que hemos visto jamás."
Sin embargo, el interior recibió mejor recepción. El CEO Benedetto Vigna intentó enmarcar el lanzamiento como un "hito profundo", declarando que Ferrari no simplemente adaptó su ADN a la nueva tecnología, sino que "reimaginó el futuro desde un lienzo en blanco."
La apuesta estratégica detrás del Luce
Ferrari no está haciendo esto sin razón. El Luce apunta a tres segmentos clave que la compañía quiere conquistar:
- Familias adineradas que hoy no consideran un Ferrari por falta de espacio o practicidad.
- Generaciones más jóvenes que se identifican con la tecnología eléctrica y el diseño minimalista.
- El mercado chino, donde los autos eléctricos siguen creciendo y los vehículos de gasolina enfrentan impuestos elevados.
El plan a largo plazo: para 2030, el 20% de la gama Ferrari será completamente eléctrica, el 40% híbrida y el 40% restante seguirá siendo de combustión. El Luce se fabrica en un edificio dedicado exclusivamente a EVs dentro de la planta de Maranello, con todos los componentes desarrollados internamente.
Una apuesta solitaria en un mercado que retrocede
Lo que hace más llamativo el movimiento de Ferrari es que sus rivales van en dirección contraria. Lamborghini, Porsche, Mercedes-Benz y Bentley han retrasado sus propios planes eléctricos ante la debilitación de la demanda global de EVs. Ferrari va a contracorriente, y lo hace con su modelo más caro, más arriesgado y más alejado de su identidad histórica.
La comparación más recurrente en la industria es con el Ford Mustang Mach-E: cuando Ford lanzó su SUV eléctrico bajo el nombre Mustang, las críticas fueron igualmente duras. Hoy, el Mach-E vende más unidades que el Mustang de gasolina. ¿Podría el Luce seguir un camino similar? La escala es diferente —Ferrari produce apenas unos 14.000 autos al año— pero la dinámica de la reacción pública es casi idéntica.
Los analistas están esperando algo más revelador que las opiniones en redes: la longitud de la lista de espera. Los pedidos abrieron esta semana. Si el Luce se agota rápidamente a $640.000 por unidad, el mercado tendrá que reconsiderar su veredicto.
¿Qué nos dice esto del lujo en la era eléctrica?
El caso Ferrari Luce es, en el fondo, una pregunta filosófica sobre el lujo: ¿puede una marca valer lo mismo cuando elimina el elemento que la define? Ferrari siempre fue sinónimo del sonido, la vibración y el rendimiento de sus motores. El Luce reemplaza todo eso con suavidad, silencio y diseño de Silicon Valley.
Para algunos clientes, eso es una traición. Para otros —los que Ferrari está cortejando activamente— puede ser exactamente lo que quieren: el logo del Cavallino Rampante en un auto que sus hijos también pueden usar.
El tiempo dirá si Ferrari tuvo razón. Pero por ahora, la "luz" que prometía el Luce todavía está buscando su camino entre las sombras de la duda.