Chinos sí, eléctricos no: la paradoja del mercado de autos en Panamá
Las marcas chinas ya dominan el mercado panameño de autos. Pero casi ninguno es eléctrico. Mientras Brasil recibe 38,000 EVs chinos al mes, Panamá acumula apenas 283 en todo el cuatrimestre. ¿Por qué?
Qué pasó
China exportó 278,081 vehículos eléctricos en abril de 2026, un alza del 40% interanual, según datos aduaneros compilados por Bloomberg. De ese total, 52,897 unidades llegaron a América Latina — la tercera región con más importaciones de EVs chinos en el mes, detrás de Asia (110,613) y Europa (83,813), reportó TheStreet este 1 de junio.
Panamá, mientras tanto, vendió 5,312 autos en total durante abril. Solo 283 eran vehículos eléctricos puros en el acumulado enero–abril — el 1.3% del mercado según distribuidores afiliados a ADAP. El número real es mayor: importadores directos y distribuidores fuera del gremio no reportan allí. Pero incluso ajustando al alza, la brecha con el resto de la región es estructural. La región está inundada de EVs chinos. Panamá, por ahora, los sigue mirando desde lejos.
Fuentes: Bloomberg / ADAP / Infobae · Abril 2026
EVs chinos por región de destino — Abril 2026
Unidades exportadas · Total: 278,081 · Fuente: Bloomberg / Al Jazeera
Fuente: Aduanas de China compilado por Bloomberg · Al Jazeera · Abril 2026
Por qué importa
El contraste es revelador. Brasil recibió 38,144 EVs chinos en abril — 221% más que hace un año, y ya es el mayor destino individual de exportación eléctrica china en el mundo, superando a Bélgica, Australia y el Reino Unido. En Chile, las marcas chinas capturan el 35% del mercado total. En México, BYD vende 7 de cada 10 vehículos electrificados.
Panamá sigue otro ritmo. Las seis marcas chinas con más crecimiento en el país — Jaecoo (+612%), Kaiyi (+135%), Dong Feng (+109%) — venden SUVs de combustión, no eléctricos. La penetración EV en el mercado local lleva cuatro años creciendo despacio: de 21 unidades en 2020 a 773 en 2024. En lo que va de 2026, los distribuidores afiliados a ADAP reportan apenas 283 vehículos puramente eléctricos — una cifra que subestima el mercado real, ya que importadores directos y dealers fuera del gremio no están incluidos.
La razón no es falta de oferta. Es infraestructura, precio de entrada y hábito. El EV más barato disponible en distribución oficial en Panamá (BYD Dolphin Mini) arranca en B/.20,900 — accesible, pero lejos del Kia Soluto Sedan que lidera ventas a precios menores. Además, los panameños prefieren SUVs para terreno mixto y viajes al interior, y la red de carga rápida fuera de la capital es limitada.
La anomalía panameña tiene nombre: Norteamérica importó apenas 4,422 EVs chinos en abril, el 1.6% del total regional. Panamá, comercialmente alineada con el dólar y el mercado estadounidense, parece absorber esa resistencia cultural y económica al EV chino que no existe en Brasil ni en Chile.
Ventas de autos eléctricos puros (BEV) en Panamá
Unidades anuales · 2026 = acumulado ene–abr (solo miembros ADAP) · Fuente: ADAP / La Prensa
Fuente: ADAP / Infobae / La Prensa Panamá · *2026 = acumulado 4 meses · Solo distribuidores ADAP
Lo que sigue
Tres señales apuntan a que la penetración EV en Panamá acelerará, aunque despacio. Grupo Cofiño asumió la distribución de BYD en 2026 con meta de tres sucursales en el primer año y el Dolphin Mini como ancla de precio. La Ley 295 de 2022 mantiene arancel 0% para EVs puros hasta diciembre de 2030. Y la ofensiva china en el segmento SUV — que ya domina el 56.6% del mercado panameño — tarde o temprano llegará electrificada.
El contraste con Brasil, sin embargo, es una advertencia: a Panamá le tomará años llegar a donde Brasil ya está hoy, y solo si la infraestructura de carga crece más rápido que los precios caen.
Fuentes: TheStreet · Al Jazeera · Bloomberg · Infobae · Nexo.la / ADAP · La Prensa Panamá
Nota metodológica: Los datos de ventas en Panamá provienen exclusivamente de los distribuidores afiliados a ADAP. El mercado real — incluyendo importadores directos, distribuidores independientes y plataformas como PideTuCarro — es mayor y no se refleja en estas cifras. Esto aplica especialmente al segmento EV: parte de las unidades eléctricas que ingresan al país llegan por canales fuera del reporte ADAP. La penetración del 1.3% debe leerse como piso, no como techo.