Revés para el Real Madrid: Sin parkings en el Bernabéu tras fallo del Supremo
El Tribunal Supremo ha inadmitido el recurso del Real Madrid, anulando definitivamente la construcción de aparcamientos en el entorno del Santiago Bernabéu.
El Tribunal Supremo de España ha inadmitido el recurso de casación presentado por el Real Madrid, lo que significa la anulación definitiva de los proyectos de construcción de aparcamientos en el entorno del estadio Santiago Bernabéu, específicamente en la calle Padre Damián y el Paseo de la Castellana. Esta decisión, fechada el 24 de junio de 2026, mantiene el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que previamente había anulado la concesión de las obras.
La Sección Primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Alto Tribunal consideró que el recurso del club carecía de interés casacional objetivo para la formación de jurisprudencia, aludiendo a la existencia de doctrina consolidada tanto del propio Supremo como del Tribunal Constitucional en las cuestiones planteadas.
El Supremo desestimó el argumento principal del Real Madrid, que alegaba indefensión por no haber sido emplazado personalmente en la primera instancia. La Sala recordó la doctrina constitucional que permite neutralizar los efectos de la falta de emplazamiento personal cuando existe conocimiento extraprocesal del procedimiento, como se valoró que tenía el club sobre el recurso de la asociación vecinal.
Además, la resolución impone al Real Madrid el pago de las costas del incidente de admisión, estableciendo un límite máximo de 2.000 euros más el IVA. Contra esta providencia, no cabe recurso alguno, lo que cierra de forma concluyente la vía legal para el club en este asunto.
La sentencia original del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 30 de Madrid, confirmada por el TSJM, apoyaba la demanda de la Asociación Vecinal de Perjudicados por el Bernabéu. Los vecinos argumentaron una posible infracción en el procedimiento legal y que los proyectos autorizados por el Ayuntamiento de Madrid infringían las Normas Urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en cuanto al uso de garajes y aparcamientos.