Puerto Armuelles: Mulino responsabiliza al sindicalismo por la caída económica y el rezago logístico
Mulino afirmó que el sindicalismo obstruyó el desarrollo bananero en Puerto Armuelles y Bocas del Toro, afectando miles de empleos y la competitividad del Pacífico. El nuevo puerto multimodal busca revertir ese patrón con inversión y estabilidad laboral.
Puerto Armuelles volvió al centro del debate económico tras las declaraciones del presidente José Raúl Mulino, quien señaló al sindicalismo como un factor que, según él, obstruyó el desarrollo bananero y terminó empujando la salida de la principal empleadora local. “Aquí el sindicalismo se convirtió en un mecanismo de obstrucción… hasta que se fue la compañía. Y se murió Puerto Armuelles”, afirmó.
El mandatario extendió el diagnóstico a Bocas del Toro, donde también se registraron conflictos laborales prolongados. “Idéntico el ejemplo… un sindicato que era un obstructor y un chantajista”, dijo, atribuyendo a sucesivos gobiernos haber cedido ante presiones que, según su versión, pusieron en riesgo unos 7,000 empleos. Estas afirmaciones no se acompañaron de datos técnicos ni fallos judiciales.
Históricamente, ambas provincias han enfrentado huelgas, tensiones por contratos y episodios que afectaron la continuidad de la agroindustria bananera, generando pérdida de competitividad frente a otros puertos del Pacífico. Mulino lo resumió así: “Perdimos competitividad que la aprovecharon otros países como Colombia con el puerto de Buenaventura”.
El presidente contrastó ese pasado con la apuesta actual: el nuevo puerto multimodal de Puerto Armuelles, presentado como una infraestructura diseñada para reactivar la región si se alinean inversión pública, participación privada y estabilidad laboral. El impacto inmediato será de obra y empleo temporal; el estructural dependerá de evitar que los ciclos de conflictividad que marcaron el pasado vuelvan a frenar el desarrollo.
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