Gasolina en Panamá: 33 años de datos explican por qué la guerra puede subir los precios

Los datos históricos de la SNE revelan una verdad incómoda: el precio de la gasolina en Panamá no lo decide nadie local. Lo dicta el mercado internacional —y 33 años de cifras lo demuestran.

Desde los 57 centavos por galón de 1993 hasta los B/3.18 de 2022, los precios de la gasolina regular en Panamá han seguido de cerca al crudo WTI —pero no siempre con la misma velocidad ni la misma intensidad. Un análisis de los promedios anuales publicados por la Secretaría Nacional de Energía.

Cada vez que suben o bajan los precios en las bombas de gasolina, la reacción ciudadana es inmediata. Pero pocas veces se discute por qué se mueven esos precios —y qué tan estrechamente siguen al mercado internacional. El crudo WTI (West Texas Intermediate), referencia global para el petróleo, es el hilo conductor que explica buena parte de lo que los panameños pagan cada quincena.

Con 33 años de datos del Histórico de Precios de Paridad de Importación de la Secretaría Nacional de Energía (SNE), es posible trazar esa relación de manera concreta. La gráfica a continuación muestra el promedio anual de la gasolina regular (91 octanos) en Balboas por galón —eje izquierdo— frente al promedio anual del WTI en dólares por barril —eje derecho.

Gasolina 91 vs WTI — Nexo embed
Energía · Análisis de datos
Gasolina Regular 91 (Panamá) vs. Crudo WTI — Promedios anuales
Gasolina en Balboas/galón (eje izquierdo)  ·  WTI en USD/barril (eje derecho)  ·  1993–2025
B/3.18 Precio más alto
Gasolina 91 · 2022
B/0.52 Precio más bajo
Gasolina 91 · 1998
$99.67 WTI más alto
prom. anual · 2008
$12.72 WTI más bajo
prom. anual · 1998
Tabla de datos: promedios anuales 1993–2025
Gasolina Regular 91 · Crudo WTI · Variación anual
Año Gasolina 91 (B/gal) WTI (USD/bbl) Var. gasolina

Lo que hay que observar en la gráfica: las dos líneas no son idénticas, pero sí siguen el mismo ritmo. Cuando el WTI sube con fuerza, la gasolina local lo replica —aunque con cierto rezago y en proporciones distintas. Los puntos de inflexión más nítidos son 2008, 2015 y 2020: tres shocks globales que se tradujeron en caídas drásticas en las bombas panameñas.

Cinco momentos que marcan la historia

1998: el piso del mercado. Ambas series tocaron sus mínimos históricos el mismo año. La crisis financiera asiática redujo la demanda global de petróleo y el WTI promedió apenas USD 12.72 por barril. En Panamá, el galón de gasolina regular llegó a su punto más bajo: B/0.52 en promedio anual.

2000–2008: la gran escalada. Durante casi una década, el precio del crudo pasó de USD 28 a casi USD 100 por barril. La gasolina local hizo el mismo recorrido: de B/0.97 a B/2.69 por galón. Un incremento de más del 175% en ocho años.

2009: el rebote post-crisis. Tras el colapso de 2008, el WTI cayó a USD 61.69 y el galón bajó a B/1.74. La recuperación fue rápida: en solo dos años (2011) la gasolina ya superaba los B/2.90.

2015–2016: el ciclo se rompe. Una sobreoferta global provocó el desplome más prolongado desde los años noventa. El WTI bajó de USD 93 a USD 43 en dos años. La gasolina panameña hizo lo mismo: de B/2.71 a B/1.49. Muchos conductores recordarán esos años como los de las bombas más baratas en mucho tiempo.

2020–2022: pandemia, repunte y crisis social. El COVID-19 desplomó la demanda en 2020 (WTI: USD 41.96, gasolina: B/1.29), pero la recuperación económica global disparó los precios en 2021 y 2022 al nivel más alto de toda la serie. El promedio de 2022 alcanzó B/3.18 por galón de gasolina regular —un récord histórico que tuvo consecuencias directas sobre la vida de los panameños.

El alza extrema de los combustibles en julio de 2022 fue la chispa que encendió una de las crisis sociales más graves de la historia reciente de Panamá. Comunidades indígenas, sindicatos y organizaciones civiles tomaron las principales carreteras del país en protestas y cierres que se extendieron por más de 40 días, paralizando la economía nacional. El desabastecimiento amenazó hospitales, supermercados y la cadena de distribución de alimentos. Ante la presión, el gobierno de Laurentino Cortizo se vio obligado a subsidiar el precio del combustible —fijando el galón de diésel en B/0.83 y la gasolina en precios tope— y a instalar una mesa de negociación nacional con los distintos sectores movilizados. El acuerdo final incluyó también compromisos en medicamentos, alimentos de la canasta básica y una revisión del contrato minero que había detonado las protestas.

¿Se mueven igual? Sí, pero no exactamente

La correlación entre ambas series es alta, pero no perfecta. La gasolina local incorpora costos de flete, refinación y distribución que el WTI no refleja directamente. Además, la SNE fija precios de paridad de importación basándose en cotizaciones de productos refinados (no del crudo en bruto), lo que añade un desfase natural. En la práctica, cuando el crudo sube muy rápido, los precios locales pueden quedar temporalmente por debajo de la paridad —y viceversa.

Lo que sí queda claro al ver los datos: Panamá no determina el precio de su combustible. Lo importa, junto con toda la volatilidad del mercado internacional.

Fuentes

Secretaría Nacional de Energía de Panamá — Histórico de Precios de Paridad de Importación (actualizado febrero 2026)

Energy Information Administration (EIA) — WTI Crude Oil Spot Price, promedio anual

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