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La construcción en Panamá muestra dos caras: el área residencial cae 37% mientras la no residencial crece con fuerza

La construcción en Panamá muestra dos caras: el área residencial cae 37% mientras la no residencial crece con fuerza

El sector construcción de Panamá muestra una fuerte contracción del 18.3% en permisos hasta octubre de 2025, arrastrado por el desplome del 36.9% en el área residencial. En contraste, los proyectos no residenciales crecieron 35.2%, dibujando un panorama de dos velocidades.

El sector de la construcción en Panamá, un termómetro clave de la economía, muestra dos realidades opuestas. Las cifras acumuladas hasta octubre de 2025 revelan una contracción general del 18.3% en el área de nuevas construcciones, según el INEC. 🏗️ El dato esconde una fuerte divergencia: mientras los permisos para viviendas se desplomaron 36.9%, los proyectos no residenciales (comerciales e industriales) crecieron 35.2%.

Esta caída en el segmento residencial no ocurre en el vacío. Durante gran parte de 2025, el sector estuvo marcado por una amplia discusión en torno a la nueva ley de intereses preferenciales, lo que introdujo incertidumbre y retrasó decisiones tanto de promotores como de compradores. Mientras ese debate se mantuvo abierto, la construcción de viviendas se resintió con fuerza.

La desaceleración del mercado residencial es una señal de alerta sobre la confianza del consumidor y el impacto de las condiciones financieras en los hogares. La vivienda es un motor intensivo en empleo y su freno afecta a una extensa cadena de valor, desde proveedores de materiales hasta la banca hipotecaria, reflejando la cautela de la economía familiar panameña.

En contraste, el dinamismo del segmento no residencial sugiere que la inversión corporativa y los proyectos logísticos o comerciales mantienen un pulso firme. Si bien este crecimiento es positivo, no compensa el retroceso del mercado de vivienda, que tiene un impacto más amplio sobre la economía interna y la estabilidad de la clase media.

La nueva ley de intereses preferenciales entra a regir a partir de enero de 2026. Queda por verse si su implementación logra reactivar este mercado clave, tanto para el crecimiento económico del país como para mejorar el acceso a vivienda y la calidad de vida de los panameños.

Para Panamá, esta bifurcación del sector plantea un desafío claro: cómo reactivar la construcción de viviendas sin frenar el impulso de la inversión no residencial, que hoy sostiene al sector.

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