Cargando...
La captura de Maduro y la intervención de EE.UU.: un parteaguas para América Latina
Photo by Guille Álvarez / Unsplash

La captura de Maduro y la intervención de EE.UU.: un parteaguas para América Latina

En las primeras horas del 3 de enero de 2026, fuerzas especiales estadounidenses ejecutaron una operación de alta precisión en Caracas que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, y su posterior traslado a territorio estadounidense. Esta acción militar, justificada oficialmente por acusaciones de narcotráfico vinculadas al régimen de Maduro, ha desencadenado un terremoto político y geopolítico en América Latina y el mundo.

La operación relámpago y su desarrollo

Según reportes confirmados, la operación comenzó temprano en la madrugada con ataques selectivos que deshabilitaron los sistemas de defensa aérea venezolanos. Fuerzas especiales llegaron rápidamente al Palacio de Miraflores y otros objetivos estratégicos con cooperación desde el interior del ejército venezolano. La resistencia fue mínima, y Maduro fue capturado en su búnker para ser extraído en un avión militar estadounidense.

Reacción dividida en América Latina

La región mostró una profunda división tras el operativo. Mientras países como Argentina y El Salvador celebraron la caída del narcodictador, México y Brasil condenaron enérgicamente la violación de soberanía y criticaron la operación como una intervención inaceptable, comparándola con intervenciones polémicas del pasado. Colombia enfrenta tensiones internas por su colaboración en la operación.

Impacto y consecuencias inmediatas

La intervención ha dejado a Venezuela en un estado crítico: con un vacío de poder, posibles focos de resistencia chavista armada, una crisis humanitaria agravada y el futuro incierto de su industria petrolera. Estados Unidos mantendrá presencia militar significativa con un plan para formar un gobierno de transición que convoque elecciones en meses, enfrentando desafíos enormes de legitimidad y estabilidad.

Implicaciones geopolíticas y futuras perspectivas

Esta acción marca un retorno abierto a una política de uso de fuerza en el hemisferio occidental por parte de Estados Unidos, reafirmando su hegemonía pero generando tensiones con potencias como China y Rusia. La región debe prepararse para un periodo de mayor polarización, presión externa y reducción de autonomía política, con secuelas que influirán en la política y la economía latinoamericanas durante la próxima década.

Fuentes:

Logo Nexo

Regístrate aquí para recibir nuestro newsletter