El gel que podría reescribir las reglas del Tour de Francia
Investigadores españoles lograron hacer comestible el lactato exógeno. El resultado es un gel que convierte un residuo metabólico en el combustible más sofisticado del ciclismo de élite.
Investigadores españoles lograron lo que parecía imposible: hacer comestible el lactato exógeno. El resultado es un gel que convierte un "residuo" metabólico en el combustible más sofisticado del ciclismo de élite.
Del residuo al combustible
Durante décadas, el lactato fue el villano de la fisiología del ejercicio: la molécula que "ardía" en los músculos y obligaba a parar. Hoy, esa narrativa está obsoleta. Gracias a las investigaciones de George Brooks desde los años 80, sabemos que el lactato viaja entre tejidos como un mensajero energético, alimentando músculos, corazón y cerebro durante el esfuerzo.
"El lactato no es un residuo. Es un mensajero metabólico crucial que el cuerpo usa para sostener el rendimiento en los momentos más exigentes."
— Aitor Viribay, fisiólogo del proyectoDoble efecto según la intensidad
El ExoLactate no actúa igual en todo momento. Su mecanismo cambia dependiendo del ritmo cardiaco y la demanda muscular, lo que lo convierte en una herramienta adaptable a las distintas etapas de una carrera.
Un problema de décadas, resuelto en Bilbao
Ciencia culinaria + fisiología de élite
El proyecto reúne a tres figuras de disciplinas distintas: Aitor Viribay, fisiólogo especializado en rendimiento deportivo; Dani Lasa, científico culinario; y Juan Carlos Arboleya, experto en gastronomía aplicada. Su equipo, From Lab to Field, desarrolló el gel en Bilbao fusionando fisicoquímica avanzada con técnicas de cocina de vanguardia, logrando que una dosis eficaz sea también apetecible.
El ExoLactate es un ejemplo de cómo la frontera entre la cocina de vanguardia y la ciencia del deporte puede disolverse para crear herramientas completamente nuevas.
— From Lab to Field · Bilbao, 2026¿Qué sigue?
El gel ya tiene luz verde regulatoria. La pregunta ahora es si los equipos del Tour de Francia lo adoptarán antes de julio de 2026 y cómo cambiará las estrategias nutricionales de las grandes vueltas.