Duelo de gigantes en el asfalto: Sílaba y Ricardo Pérez lideran un mercado que mira cada vez más hacia Asia.
Panamá importó 48,091 autos, con China consolidando un dominio histórico del 37.34% del mercado.
A través de un análisis detallado de los registros de la Autoridad Nacional de Aduanas, se observa cómo la industria ha logrado optimizar sus rutas globales para responder a una demanda interna cada vez más diversa. Entre el dominio de las potencias manufactureras de Oriente y la solidez de los distribuidores locales, el país no solo renovó su flota, sino que fortaleció su posición como un nodo logístico clave donde la eficiencia en el flete y la variedad de oferta dictan el éxito comercial.
En el 2025 Sílaba Motors, S.A. lideró el volumen de gestión con 9,406 registros, seguido de cerca por Ricardo Pérez, S.A. con 7,909 unidades, consolidando a ambos como los principales pilares del abastecimiento automotriz en el país. En un segundo bloque de relevancia, Petroautos, S.A. (4,514 unidades) y Motores Japoneses, S.A. (2,476 unidades) mantienen una participación sólida, mientras que empresas como Compañía Chiricana de Automóviles y Distribuidora Automotriz Fortune demuestran la diversificación del mercado, atendiendo tanto la demanda en la capital como en el interior de la República.

Al analizar el origen de los vehículos, el dominio de Asia es indiscutible. China se ha consolidado como el principal proveedor del mercado panameño, representando el 37.34% de las importaciones con más de 17,956 unidades registradas en 2025.

Le siguen India (11.63%) y Japón (9.53%), completando un podio donde la eficiencia manufacturera oriental dicta el ritmo. Por su parte, la región americana mantiene su relevancia a través de Estados Unidos, que aporta un 7.65% del volumen, y México (5.11%), demostrando que, aunque China lidera en cantidad, Panamá sigue manteniendo una oferta diversa para todos los perfiles de consumo.

La data revela una paradoja logística: mientras que traer un vehículo desde los Estados Unidos cuesta en promedio $874, el flete desde China —a una distancia casi diez veces mayor— se sitúa en $1,285. Esta diferencia de apenas $411, considerando la travesía transpacífica, demuestra la agresiva eficiencia de las rutas asiáticas. Los importadores están logrando mover carga desde el otro lado del mundo con costos optimizados que, sumados a precios de fábrica más bajos, permiten que el auto chino siga siendo la opción más competitiva en el patio de ventas.
Más allá de la movilidad, el sector es un motor del Tesoro Nacional. Con una recaudación aduanera total que superó los $213 millones en 2025, el aporte de impuestos como el ISC y el ITBMS de importación es vital. Cada vehículo que ingresa por el Puerto de Balboa o Manzanillo se traduce en un ingreso directo para la economía del país.
**Esta nota fue actualizada el 30 de enero de 2026 ya que inicialmente solo consideraba los datos del primer semestre del año 2025. Ahora refleja los datos recopilados durante todo el año.
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