Cierre del Santo Sepulcro en Domingo de Ramos eleva tensión religiosa en Jerusalén
Israel impidió el acceso al Santo Sepulcro durante el Domingo de Ramos, bloqueando la misa del patriarca latino. La medida, basada en seguridad y con límite de <strong>50 personas</strong>, ocurre en plena escalada regional y genera reacción internacional.
Jerusalén vivió un hecho inusual incluso para una ciudad acostumbrada a la tensión: la policía israelí impidió el ingreso al Santo Sepulcro al patriarca latino, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, quien debía oficiar la misa de Domingo de Ramos.
También fue retenido el custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo. La ceremonia, simplemente, no ocurrió.
Un bloqueo en el lugar más simbólico
El acceso al Santo Sepulcro —considerado el sitio donde fue crucificado y enterrado Jesús— fue restringido por fuerzas de seguridad.
No se trataba de una procesión masiva. El patriarca iba a celebrar misa.
Resultado: no hubo ceremonia en el principal sitio sagrado del cristianismo.
El Patriarcado Latino afirmó que sería la primera vez en siglos que ocurre algo así.
La justificación: seguridad
El gobierno de Benjamin Netanyahu defendió la medida bajo criterios de seguridad:
- restricciones a reuniones de menos de 50 personas
- cierres temporales de lugares religiosos
- medidas preventivas ante la escalada regional
Las autoridades señalaron que buscan permitir celebraciones en los próximos días, si las condiciones lo permiten.
El contexto que lo cambia todo
Este episodio no puede leerse aislado.
Ocurre en medio de la escalada entre Israel e Irán, que ya está teniendo efectos más allá del campo militar:
- restricciones en Jerusalén
- impacto en sitios religiosos de distintas confesiones
- presión global por el alza en energía y transporte
La guerra ya no es solo geopolítica: empieza a tocar símbolos.
Reacción internacional
La respuesta fue rápida.
El presidente Emmanuel Macron condenó la decisión, mientras Italia la calificó como ‘inaceptable’ y convocó al embajador israelí.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, también manifestó su rechazo, calificando el hecho como violatorio al status quo de los sitios sagrados de Jerusalén.
I am disappointed with the decision by the Israeli police to prevent the Latin Patriarch of Jerusalem and the Christian Communities of the Holy Land from marking Palm Sunday at the Holy Sepulchre.
— Mark Carney (@MarkJCarney) March 29, 2026
These actions further violate the longstanding status quo of Jerusalem’s Holy…
Europa interpreta el hecho como una señal de riesgo sobre el equilibrio histórico en Jerusalén.
Lo que está en juego
Esto no es solo una misa cancelada.
Es un precedente sobre:
- libertad de culto en contextos de conflicto
- límites de las medidas de seguridad
- estabilidad en uno de los puntos más sensibles del mundo
Si la guerra entra a los templos, deja de ser solo política y pasa a ser historia en tiempo real.
Puedes encontrar más información en:

J’apporte mon plein soutien au patriarche latin de Jérusalem et aux chrétiens de Terre Sainte, empêchés de célébrer la messe des Rameaux au Saint-Sépulcre.
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) March 29, 2026
Je condamne cette décision de la police israélienne, qui s’ajoute à la multiplication préoccupante des violations…
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, justifica por motivos de "seguridad" que la Policía de Israel impidiera hoy a líder del catolicismo en Tierra Santa entrar al Santo Sepulcro en Jerusalén para oficiar la misa del Domingo de Ramos.https://t.co/2cjphifsqv pic.twitter.com/5oAYJ8lyUT
— EFE Noticias (@EFEnoticias) March 29, 2026
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