Bancos centrales globales cierran filas en defensa de Jerome Powell y la independencia de la Fed
Bancos centrales de las principales economías respaldaron a Jerome Powell frente a presiones políticas en EE. UU., advirtiendo que debilitar la independencia de la Reserva Federal elevaría la incertidumbre y los riesgos para los mercados globales.
Gobernadores de bancos centrales de varias de las principales economías del mundo salieron públicamente en defensa del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en medio de la presión política y legal que enfrenta en Estados Unidos. El respaldo conjunto subraya que la independencia de los bancos centrales es un pilar para la estabilidad económica y financiera global.
El apoyo llega tras la apertura de una investigación del Departamento de Justicia relacionada con la gestión de la Reserva Federal, un movimiento que ha sido interpretado como parte de un choque más amplio entre la política monetaria y el poder político. Para sus pares internacionales, cualquier intento de debilitar a la Fed trasciende el debate interno estadounidense y plantea riesgos sistémicos para los mercados globales.
La preocupación no es solo institucional. La Fed ocupa una posición central en el sistema financiero internacional, influyendo en flujos de capital, tasas de interés y en la estabilidad del dólar. Una señal de interferencia política podría traducirse en mayor volatilidad, primas de riesgo más altas y desconfianza en la capacidad de los bancos centrales para actuar con criterios técnicos.
El mensaje coordinado es inusual y revelador: más allá de la figura de Powell, lo que está en juego es el precedente. La defensa apunta a proteger un principio —la autonomía monetaria— que sostiene la credibilidad de la política económica en EE. UU. y fuera de él.
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